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Fernando Sarría, poeta

Fernando Sarría

poemas

 
Sube al Corvette negro del 64

y crucemos bajo la noche la larga avenida del verano,

tenemos el poder de hacer de este día

a través del desierto un nuevo milagro.

Ven y deja que el tiempo sea secundario,

abrazados sobre el suelo veremos el cielo demoledor,

la caída intrascendente de otros mundos pequeños

iluminándonos desde tan lejos

como luciérnagas del Universo.

Bésame despacio, sí,

hazlo como saben tus labios demorarse en mí

y rebuscar entre lo oscuro,

en lo denso, allí donde se acumulan los murmullos

y son derribados todos los silencios.

Bésame ahora, cuando todavía me duele.

Cada vez va ser más difícil olvidarte.


Poemario “Todas las mentiras que te debo” Editorial Eclipsados 2010
Epílogo


Entonces Borges dormía con los ojos abiertos
y alimentaba su melancolía respirando la noche.
Era verano en el Hemisferio Sur,
él soñaba con el frío de Ginebra
o con la humedad implacable de Dakar.
Era verano en Buenos Aires
y el mundo le parecía un Atlas propio
donde podía dibujar sus viejas pasiones y sus viajes.
Sus dedos pasaban
lentamente
sobre los mapas,
se detenían en un lugar señalado en rojo,
una punzada,
un río de palabras y de imágenes,
el hombre ciego recordaba,
hurgaba en su memoria el tiempo,
deshacía una a una las páginas escritas de su vida.


Poemario “Babel en las manos” Olifante Cuadernos de Trasmoz 2011



			
Janis Joplin

[Summertime]



Nunca tuve en las paredes pósters de Janis Joplin ni de Jimmy Hendrix,

seguramente eran del Che Guevara, de Inti Illimani, de Salvador Allende,

de un lobo estepario que me recordaba a Hermann Hesse

o de alguna idílica isla griega que me hacia viajar lejos.

Ahora sé que cometí un error,

que nunca debí dejar afuera tantas cosas

para que al fin el sol se llevara

el color de tantas ilusiones.

Puedo mirar mis manos,

en ellas hay demasiados surcos:

una gitana también a mí me dijo que tendría muchos hijos.

Quizás no fuera yo el que puso la mano,

a lo mejor no soy yo el de entonces

y mis hijos vagan en la oscuridad

como su padre lo hace en las noches.

Recuerdo que sí que me gustaban Janis y Jimmy,

aunque tal vez se murieran demasiado pronto,

héroes vencidos de un juego al que nunca supe jugar

y eso que en la ruleta he aprendido a perder hasta las esperanzas.



Poemario “ Bares” Ediciones 4 de Agosto (2012)


			
 

 

Abro la ventana y entra la brisa.
Sin nombre apenas que darte
poseo ahora el rescoldo de la lumbre nocturna
y esta hora ausente de nosotros,
cuando tú duermes y yo oteo el mar.
Las islas son como tu espalda,
se ven en la bruma del horizonte,
y sé que guardan siempre los pájaros y el frío de la mañana,
mientras que a ti, a centímetros de mis dedos,
respirando en silencio,
te cubren una lejanía de sábanas
y todos los pretéritos viajes
que hicimos en la noche.
Guardo este instante.
Lo grabo como he hecho otras veces.
Ya eres igual en mi memoria
que algunas cosas hermosas que me habitan:
el friso del Partenón en el Museo Británico,
el puente de Alejandro III en París sobre el Sena,
el jardín de Csepel rodeado por el Danubio,
el templo de Júpiter en Paestum…
Eubea en medio del Egeo.


Poemario “Las Horas” editorial Quadrivium  2012


			
 

 

 

A veces pronuncias la palabra agua y eres tú,
otras veces dices hielo y también eres tú.
Sostener una mirada
cuesta más que besar unos labios.
Encender el amanecer desde las sombras
solo se consigue
con el silencio habitado
por el canto de un pájaro.
Tener la vida sin respuestas es lo cotidiano,
también lo es estar solo,
en medio de una mirada y su respiración.
Nunca la vida nos reserva un tiempo de espera,
aunque es cierto que cuando el mundo se silencia,
un corazón, a veces, no puede soportar la soledad.

 
Poemario “Silencio (por favor)” Editorial Lastura 2014


			
 

…puedes arrancar un corazón sobre este párrafo.

(de El Altar…Memorias de un mujeriego)

L.Cohen

 

Y dormirme en la bañera, bajo la espuma,
junto a un vaso de whisky de malta escocés,
mientras suena en la radio una vieja sonata romántica
a la luz de las velas. Sabes que me gustan esos instantes.
Sé que echaré de menos tus manos en mi espalda,
rebuscando en ella preguntas indoloras
o pensando cuánto tiempo nos quedaba por vivir juntos,
mientras yo canturreaba canciones de Dylan
o me ponía a decirte lo hermosa que estabas así:
medio desnuda, medio mojada, medio borracha.

 

Poemario “Poemas de la incertidumbre” Editorial La isla de Siltolá 2014


			

 

 

Me hablabas de nuevo del desierto. Yo estaba mirando el horizonte
porque sé que detrás de aquellas montañas, azules por la distancia,
está el mar, y como buen zahorí mis ojos cambian de color y se
vuelven del tono gris de los inviernos cuando se acerca mi
pensamiento hasta su orilla.

El viento era frío, nada que ver con los días de verano. Te dije,
mientras escuchaba al bueno de John Coltrane tocando su saxo tenor,
que esta unión de los dos, en medio de la oscuridad, nos regalaba un
tiempo de silencio, nada que ver con el viaje de las aves. Solo quería
eso, estar callados, respirándonos, con las caricias ácidas que nos
debíamos y esa branza que nos ataba, sin saberlo, para siempre.


Poemario “La armonía en el vuelo de los pájaros”La Fragua del Trovador(2014)


			
 

Solo, sometido al desarraigo del relámpago.

Un hombre, un verbo, una sola imagen de la lluvia.

La verdad nunca tiene poros,
es una mezcla de nostalgia y melancolía.

Sin cruzar las estaciones caen los años,
mientras un ramal de silencio nos reserva su regazo.

He venido desde las azoteas hasta el suelo
como un pájaro desciende a la tierra.
No voy a romperme la camisa,
ni siquiera mis palabras van a tener significado.

Si queréis, miraos las manos,
                   preguntaos qué os deben.


Poemario “ Albada” Editorial Lastura 2015


			
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